martes, 22 de octubre de 2013

El desarrollo de la electrónica en estos últimos años  ha sido vertiginoso habiéndose   integrado a todas las diversas áreas del desarrollo humano  y no hay prácticamente actividad  en la que no este presente.
El continuo avance y la aparición de nuevas tecnologías  lleva a un punto en la que es necesario cambiar equipos  por otros que se adapten mejor a los nuevos parámetros  en cuanto a velocidad y facilidad de manejo , hablando particularmente de computadoras y equipos de comunicación este cambio es veloz  y origina lo que se ha denominado basura electrónica , placas electrónicas , tarjetería, pantallas, unidades de almacenamiento ,  en todas estas lo común es ver como integrante principal al circuito integrado , que es en si el estado del arte de la integración electrónica de miles y miles de transistores en una pequeña oblea de silicio , encapsulados en lo que se ha denominado el chip electrónico .
La basura electrónica ha pasado de ser un problema a ser generadora de oportunidades, es así que este trabajo  trata  sobre como reciclar los elementos metálicos  presentes en los chips de computadora  ( circuitos integrados) ,principalmente oro,   de  aquellas maquinas que se han descartado por ser obsoletas y estar en desuso   lográndose  extraer metales preciosos principalmente, el oro y la plata  utilizando  un proceso sencillo y rentable.
Aunque no produce aparatos tecnológicos, el Perú incrementó en treinta veces las importaciones de estos productos en los últimos 14 años. Según informes de la Sunat, en 1995 ingresaron al país 717 toneladas de computadoras y piezas informáticas, una cantidad que se elevó a 22 mil toneladas en el 2009.
Además, a partir del 2001, la adquisición de celulares creció exponencialmente, al punto que, hasta junio de este año, había 22’858.680 líneas activas de teléfonos móviles reportadas al Osiptel, el organismo regulador de las telecomunicaciones.
Si asumimos que el tiempo promedio de renovación de un celular no supera los dos años, y el de una computadora los siete, en 14 años los peruanos dejamos de dar uso a 7 mil toneladas de celulares y 65 mil toneladas de computadoras, de acuerdo con el primer diagnóstico de residuos electrónicos en el Perú que elaboró el equipo encabezado por el ingeniero Óscar Espinoza, con financiamiento y asesoría del Instituto Federal Suizo de Investigación y Prueba de Materiales y Tecnologías (EMPA, por sus siglas en inglés).
Al comparar estas cifras con la de países industrializados, como Estados Unidos —donde se arrojaron 315 millones de computadoras en siete años— o Suiza —cuya población genera 100 mil toneladas de residuos electrónicos anuales—, la denominada “tecnobasura” del Perú podría parecer aún mínima. Sin embargo, el problema está en que nuestro país, como la mayoría de Latinoamérica, tiene dificultades en el manejo de sus residuos, carece de disposiciones específicas y hábitos responsables para darle un destino final adecuado a la basura electrónica.  Recién el ministerio del Ambiente está intentando  promover la implementación del Reglamento Nacional para la Gestión y Manejo de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), aprobado en junio de 2012, hasta ahora  se logró la aprobación de  los dos primeros planes de manejo de los RAEE en agosto de este año (2013)
El presente informe tiene como objetivo principal presentar la metodología para recuperar metales preciosos principalmente oro presentes en los circuitos integrados de las computadoras, la cual logra establecer no solo una actividad rentable sino una base para poder en el futuro incursionar en el reciclado total de los aparatos electrónicos y eléctricos.
La metodología incluye desde el principio que es la selección y retiro de los chips o circuitos integrados de las placas  que los contienen, pasando por la molienda, hasta la obtención del lixiviado en la que el oro y la plata están en solución para ser posteriormente precipitados  mediante la adición de bisulfito de sodio.

Con este trabajo pretendo mostrar una metodología que pueda servir de base para una implementación a nivel industrial de esta actividad que demuestro que es rentable y de la que se dispone de materia prima según  los órganos de información consultados.